30 diciembre 2010

Lista de supermercado: leche, carne, huevos, queso, pan...

y un marido.
¿Se imaginan si conocer a alguien sería como ir a comprarlo al supermercado?

Hoy en día, el uso de la palabra "solterona" le sigue ganando a la de "soltera" -no se por cuántos años más...-. En fin, mucha gente aprovecha la desesperación de mujeres, que viven según un viejo paradigma, donde es necesaria la figura de un marido para mantener un  determinado estatus económico y social. Entonces, respaldados en títulos tan absurdos como "Coach de parejas" o "Experta en relaciones", ofrecen encontrar un marido a medida.
"Cásese en un año, o menos", anuncia Christine Pembleton, presidenta de la institución "Dios, estoy lista para ser una mujer casada" (Lord, I am ready to be a Wife). 

Esta coach de relaciones cuenta que su necesidad de ayudar a mujeres solteras nació de su propia experiencia personal, ya que confiesa que le costó mucho encontrar a quien es hoy su marido.

El programa consta de 3 etapas, cada una de ellas con un objetivo que cumplir:

1) Clarificar: aquí la mujer es orientada a descifrar qué es lo que verdaderamente ella busca, en otras palabras, quién es su hombre ideal.

2) Conectar: en esta instancia las mujeres aprenden a conectarse con su pareja de manera genuina.

3) Sigue adelante: por último, las mujeres aprenden a vencer miedos, inhibiciones y obstáculos.

Quienes acuden a sus programas de entrenamiento son desde madres solteras hasta ejecutivas de alto rango, todas con un solo deseo: casarse. Su sitio web explota de testimonios de las participantes de este desafío.

Esto tiene sede en Arizona, Estados Unidos. 


Y después dicen que Argentina es un país generoso...
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