06 junio 2011

Citas del Boricua más lindo (Parte II)

Padrino: Ricky junto a dos fuentes de inspiración, dos niñas que él personalmente rescató de la calle


                                                La Trata Humana: Su causa


“…La sensación de ayudar a las niñas había sido tan fuerte que ya no sabía si la música era realmente mi misión o si era sólo una herramienta que me ayudó a encontrar el camino a la filantropía y la protección de los más indefensos. Regresé de la India pensando en lo que había dicho mi amigo y cómo esas tres niñas fácilmente podrían haber sido víctimas de la trata humana… Cuando por fin me levanté de la cama, después de descansar lo que me pareció una eternidad, me puse a investigar. Me metí en Internet y comencé a leer todo lo que pude encontrar acerca de la trata humana. Descubrí que éste no es un problema que sólo sucede en la India sino que es una epidemia que ocurre en cualquier país del mundo. Me di cuenta de que en realidad no es un problema de riqueza o de pobreza, sino que es un problema de valores, un problema de derechos humanos, lo cual lo hace aún más trágico…

Mis lecturas despertaron mucho coraje, rabia y frustración en mí, y fue a raíz de eso que empecé a educarme sobre la trata humana. Investigando descubrí que cada año más de un millón de niños son víctimas de los traficantes. ¿Sabes lo que significa eso? Más de un millón de niños, ¡todos los años! Eso quiere decir que cada día, casi 3000 niños son secuestrados, vendidos, abusados y sabe Dios qué más. Y en medio de todo eso, las más afectadas son las niñas. Hay hombres que pagan 15 mil dólares por la virginidad de una niña de ocho años…

Después de haber hecho todo este estudio y de haber comprendido realmente qué está en juego y qué se puede hacer, me fui a Washington D.C., donde conocí a quienes hasta el día de hoy han sido mis mentores en el tema de la trata humana. Ellos me enseñaron todo lo que necesitaba saber para colaborar eficazmente con esta causa…

Así fue que empecé a trabajar por la causa. Yo siento que al comienzo también había un poco de egoísmo en mi gesto de querer ayudar, pues lo hacía en gran parte porque necesitaba desahogarme del dolor que yo sentía al enterarme de esta tragedia…



                                                         "Nace mi fundación"

People for Children (Gente por los chicos) nació en 2002 como parte de una fundación que ya existía, la Ricky Martin Foundation (Fundación Ricky Martin)… Así fue como con la RMF empecé mi trabajo filantrópico, que hasta el día de hoy juega un papel esencial en mi vida… Uno de los proyectos que estamos desarrollando en Puerto Rico es el de construir un centro holístico en Loiza, un pueblo en la costa norte de la isla donde hay muchos conflictos entre pandillas rivales. La idea es que se construya un lugar donde podamos mantener a estos muchachos ocupados para que no se metan en problemas…

A pesar de que yo le dedico todo el tiempo posible a trabajar con la fundación y logramos muchos resultados, todavía no siento que sea suficiente y siempre estoy buscando la manera de hacer más. Pero de momento pasan cosas como, por ejemplo, recibir una llamada de un colega en la India y así enterarte de lo que es la trata humana… No importa cuál sea la causa que te interese o te inspire a aprender más, ojalá el hecho de saber que estos problemas son tan difíciles de erradicar sea suficiente inspiración para que todos hagamos todo lo posible y un poco más…

Me da un coraje tremendo. Eso es lo que siento cuando veo a un hombre pagar 300 dólares por la virginidad de una muchachita de once años. Eso es algo que no puedo entender y que simplemente no puedo aceptar. Un hombre que es capaz de hacer eso es un criminal que debería ser enterrado vivo para que lo coman los gusanos. ¿Y por qué me causa tanta rabia? No porque lo haya vivido, sino porque lo he visto con mis propios ojos. He visto la degradación de estos niños capturada en imágenes y he visto videos de niñas de cinco años que se les ve el terror en los ojos cuando les preguntan:

-¿Haces el pum, pum? ¿O el ñum, ñum?

Ellas, horrorizadas, responden:

-Ñum ñum, sí. No el pum, pum.

El ñum ñum es el sexo oral y el pum pum es todo lo demás. Luego se le escucha decir al criminal que está enseñando las muchachas como si fueran mercancía:

-Aquí están las más caras… las vírgenes.

Y cuando abre la puerta, se ven allí cinco niñas, aguantadas de las manos, temblando. Y entonces en el video aparece el tipo asqueroso que se lame los labios y dice:

-Tal vez esa, la tercera.

Una de las cosas que me ayudó a seguir adelante fue conocer a un activista escocés cuando estuve en Camboya. Le conté que a veces me siento como que quiero abandonar la lucha porque es una batalla que me da tantas decepciones. Parece que no importa lo que hago o con quién hablo, todos los días oigo de más niñas prostituidas, de más niños violados… Él me escuchó atentamente y luego me dijo algo que nunca olvidaré:

-Enfócate en la persona que ayudaste. Una vida que salvas es nada más y nada menos que una vida… No te enfoques en lo que no has podido lograr o en lo que queda por hacer. Enfócate en lo que sí has podido lograr…


"Niño Ola” (Baby Wave)

“…Cuando llegué a Tailandia unos días después de que ocurriera el terremoto, me llevaron a una de las zonas más afectadas… La escuela se había convertido en un hospital, un hogar se había convertido en una escuela y el templo budista se había convertido en una morgue… Pero en medio de tanta destrucción, también había esperanza. Muchos niños quedaron huérfanos y yo sentía que por ellos yo todavía podía hacer algo… Lo que sucede es que los traficantes se aprovechan durante los desastres naturales. Se aprovechan de la desesperación y salen a las calles a pescar… Y por eso es que yo quise ir allí. Donde haya un desastre natural, donde sea que haya caos, allí está la oportunidad que busca el traficante para aprovecharse de los más débiles y robarles sus derechos más básicos.

En un hospital donde se alojaba a los huérfanos conocí al más joven sobreviviente del tsunami al que le pusieron Baby Wave… Baby Wave apareció en el centro de la ciudad flotando encima de un colchón y era bebé con tan sólo unos días de nacido. Le habían pegado una nota a la ropa que decía:

“Encontré a este niño en la zona de la playa, pero no tengo para darle de comer. No tengo nada para él. Por favor cuídenlo”.

…En cuanto salió en la prensa que se había encontrado el más joven sobreviviente del tsunami, empezado a aparecer personas de todos lados que decían que eran su mamá y papá, o que eran un tío… Era todo mentira. Eran traficantes que querían llevárselo para venderlo o sabe Dios qué. El amor del que dieron prueba las enfermeras que cuidaban de Baby Wave es inspirador y jamás olvidare el momento en que lo alcé en mis brazos. Representaba la esperanza…



Reseña: Todos los fragmentos aquí citados fueron extraídos de YO (Plaza&Janés, 2010), la autobiografía de Ricky Martin.

Más info:
http://www.rickymartinfoundation.org/
http://www.rickymartinmusic.com/
Publicar un comentario