23 enero 2013

#27

Estácon alguien que te haga feliz
El Otro siempre tuvo un peso importante en mi vida. Con decir que desde el útero vengo acompañada de una otra, -mi querida hermana Ady, una de las grandes maestras que la vida me regaló -, dejo más que claro el panorama.

Cuestión que "el otro" siempre pesó. Primero diferenciarse del otro, todo un tema. Terminé llevando la cuestión a la peluquería, una colorada y una morocha, fin de la confusión. Todo sea por distinguirse.

Un día, anda a saber cuándo, llegó a mi vida eso que me marcó por tanto tiempo..., la mirada del otro.

¿Que pensará X si hago tal cosa?, ¿Le gustará?,¿estará conforme? , ¿me querrá? 
Un laberinto sin salida. Pensar en ese otro tanto, tanto, que me olvidé, por un instante de  qué era eso que a mí me gustaría, eso con lo que yo estaría conforme, eso que me haría quererme más, a mí.

Y la predominancia del otro me llevó a  caer en desilusiones. Muchas. Pero ojo, porque  la única responsable de todas ellas era yo misma, que solo veía en el otro lo que yo quería ver, en lugar de lo que ahí había. Hasta que me daba cuenta y ¡zaz!, nada parecía tener sentido.

¿Es esto una mera ennumeración de lugares comunes? Puede ser, pero haberlo entendido y poder ponerlo en palabras a mi me basta con hacerme feliz en el día que estreno años. y hacer de este post  una suerte de autoregalo, que además de ser super barato, tiene un peso inmenso para mí.

También me gustaría dedicárselo a todos esos seres maravillosos, que sabiéndolo o sin saberlo, me van ayudando día a día a (re)conocerme como lo que soy y quiero llegar a  ser.

Si entraste en este post y presenciaste este mini-confesionario, quiero pedirte un favor, tomate un minuto y reflexiona acerca del mensaje que lo titula. Lo bueno y breve, dos veces bueno, y esta frase, medio tachada y todo, logra condensar en pocas palabras una de las mayores aprendizajes que la vida me regaló en estos 27 años.

¡Gracias por ser como sos!
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