19 septiembre 2010

Ser Rabina

Diálogos intereligiosos: La rabina Silvina Chemen oficiando un discurso
La mujer es líder por naturaleza, -lástima que el término no admite su conjugación en femenino, pero dejemos ese problema para los lingüistas-. Su liderazgo, sin embargo, se expresa de una forma distinta a la del proveniente del género masculino. Lo hace de una manera menos jerárquica y más integrativa. Sino pensemos... ¿quién es la que reune a la familia en una mesa cada vez que hay una celebración?
Las religiones evolucionan con el tiempo. Se complejizan y liberan de tabues, de fundamentalismos, por suerte. Lo mismo sucedió dentro de la comunidad judía argentina, que en el año 1994 le entregó su Simja a Margit Baumatz, documento que la habilitó para ejercer el cargo de rabina, la primera del país.

Regina Jonas, mujer de origen alemán, fue pionera en adentrarse en ese mundo exclusivo para hombres. Fue reconocida bajo este cargo en el año 1942, aunque no se le permitió oficiar en lugares públicos. En ese mismo año fue deportada a una ciudad que actualmente es parte de Chequia, y fue asesinada en Auschwitz dos años más tarde. El nazismo, sin embargo, no pudo frenar la visión de "Fraeulein Rabbiner Jonas", como era conocida. Su legado resonó a partir de 1972, año en que fueron ordenadas mujeres como Rabinas en los movimientos no ortodoxos en Estados Unidos, Inglaterra y Europa. La primera mujer rabina en el Movimiento conservador en Estados Unidos fue ordenada en 1985, mientras que en Israel recien en el año 1992, y dos años más tarde en Argentina en el Seminario Rabínico Latinoamericano del Movimiento Conservador . Hasta el día de hoy, 9 mujeres recibieron la Simja en Buenos Aires y dos están cursando la carrera rabínica*. Uno de los nombres que integran esta lista es el de Karina Finkielsztein, quien más de una vez se habrá visto en la hazaña de deletrear su apellido. Pero en la comunidad de Emanuel ella es simplemente Karina. Esta mujer emana paz. Quizá sea producto de ese look tan particular que lleva, su cabello bien largo y rizado, su hablar pausado pero enérgico. Quizá sea una mezcla de todas estas características. O quizá es lo plena que se la ve en su rol de Rabina, de maestra, de lider de una comunidad.

Silvina Chemen se define como "madre, esposa, ama de casa, docente, marinera y rabina". Y cuando se decidió por la carrera religiosa, tuvo todas a las demás "profesiones" muy presentes. Tanto es así, que ante el requisito de viajar 1 año a Israel como culminación de sus estudios en el Seminario Rabínico se negó. Cuenta que un buen día se paró frente al decano y le dijo: -No le vengo a pedir nada. Vengo a ofrecerle lo que tengo: un cuatrimestre. Si lo puede recibir, me voy con mi familia a Israel ese tiempo. Y si no está en condiciones de hacerlo, paramos acá la formación, gracias por todo lo que me dieron, no me recibo. A lo que el decano atinó a decir, esto va a sentar precedente. Lo que sigue son los frutos de la convicción de una mujer, a quien efectivamente se le autorizó viajar por sólo 4 meses*´.

La determinación de Silvina y la pasión de Karina abren el paso a las mujeres a un mundo por años oscuro e intransitable para ellas. Las comunidades de Bet El y Emanuel transitan el camino de la fe, y ahora son ellas sus fieles líderes.
*Fuente: Masortí, nota por Rabina Margit Baumatz, septiembre 2010
*´Fuente: 24/24 un día en la vida de 24 mujeres argentinas (Aguilar), de Teresa Elizalde.


Soy Rabina publicada en Revista Rumbos
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