13 agosto 2011

Dime qué tipo de botas usas...

... y te diré quién eres.



Sarah Jessica Parker cuenta que su adicción a los zapatos es real  y que se originó en su niñez... cuando debía compartir el calzado con sus 7 (siete) hermanos.
Cómo olvidar ese capítulo de Sex&The City (SATC). Carrie es invitada a una fiesta de cumpleaños que se celebra en la casa de una amiga muy cercana. Al llegar a dicho evento le hacen una petición algo exótica: al igual que el resto de los invitados, Carrie debe descalzarse antes de entrar;  el pedido la toma desprevenida, pero acepta de muy buen grado. Todo marcha sobre ruedas hasta el momento en que ella está lista para volverse a casa y se dirige al depósito de zapatos... sus tacones, sus amados Manolo Blahnik  no están...


El capítulo transcurre y todo gira en torno a ese infeliz suceso. Para los que no la conocen, Carrie tiene una suerte de fetichisimo con los zapatos: hasta podríamos hablar de una cierta adicción. Y sus Manolos no son la excepción. Carrie llama incanzablemente a su amiga para saber si hay alguna novedad, pero los zapatos no aparecen. Este hecho la indigna hasta tal punto que rechaza una invitación de la amiga a otro evento. Por último decide organizar una celebración; a diferencia de su amiga, no se trata de un cumpleaños familiar (Carrie es soltera sin hijos), ni de un compromiso. Carrie decide "festejarse a ella misma". Su amiga entiende claramente cuál es el mensaje y le envía muy atinadamente unos Manolos de regalo...


SATC 2: la película fue duramente tildada de "superficial", materialista en extremo; muchos críticos hablaron de un fetichismo desbordado por la ropa y los accesorios.  Si bien los infinitos cambios de vestuario pueden resultar algo abrumadores para un espectador poco familiarizado con el mundo fashion-hollywoodense-rico-yankee , lo cierto es que una de las bondades del septimo arte es justamente darle rienda suelta a la imaginación y a la fantasía; acercarnos cuestiones que de otra manera no veríamos.
Si bien una columnista de un diario lejos esta de poder adquirir zapatos de miles de dólares a cada rato, junto a Carrie dejamos volar un poco esos pajaritos que hay en la cabeza. Porque soñar es gratis. Además, algo de cierto hay en esa relación que las mujeres mantienen con su calzado. Esa relación carnal, adictiva, existe.


Mañana en Cleopotras-Argentinas: Qué clase de mujer sos, consciente o inconscientemente, de acuerdo a qué tipo de botas usas. Vale la pena...
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