14 abril 2011

Espejito espejito, que interior más bonito

 Tini de Bucourt, coach de imagen y belleza, en uno de sus viajes espirituales en la India
Suena paradójico, pero no lo es. Nuestro exterior es un espejo de lo que tenemos adentro. Tini de Bucourt, argentina (¡qué orgullo!) experta en cuestiones de imagen y belleza, explica con plena sabiduría: "Presencia viene de la palabra PRESENTE; Presencia es cuando una persona entra a un lugar y todas las personas levantan la mirada... no necesitan expresar una sola palabra ni hacer un solo movimiento, simplemente están allí". Ahora bien, ¿cómo logramos esa armonía? La coach en imagen personal afirma que se trata de un trabajo interior, de nuestro espíritu, y una vez alcanzado esto solo necesitamos "un poco de atención, observación y capacidad lúdica".


En el otro extremo del globo terráqueo, Nonita Karla, flameante editora en Jefe de Elle India, también sostiene que el elemento lúdico es clave. Cuenta que dentro de su oficina juegan con la imagen y para ello sugiere a diario distintas consignas para la vestimenta: el día amarillo, todos deben vestirse de amarillo o día  temático, se debe buscar un look acorde. La idea, explica, es no temerle a la moda, sino adueñarse de ella, poseerla. Por eso rechaza el concepto generalizado de que la moda cosifica a la mujer: todo lo contrario, la moda la enaltece, las texturas, formas, colores, todo está a su servicio.


Vemos que la imagen exterior no tiene nada de superficial; muchas veces ésta se transforma en una bandera, un grito, un aquí estoy.


Huma Jamshed es la fundadora y presidenta de la primera Asociación de Mujeres de Pakistán en España. Con sede en el Raval,  tiene 10 años y alberga hoy a ya 500 mujeres, para quienes antes la vida en occidente resultaba muy solitaria; inmersas en una cultura ajena a la de ellas y por la presión de sus maridos, se veían obligadas a permanecer encerradas en sus hogares, aisladas de la sociedad. El trabajo de Huma Jashmed es tan valiente como esencial; esta mujer busca en lugares públicos como la playa o los locutorios, también desde su agencia de viajes; allí intercepta  a los hombres y les pide que envien a sus mujeres a su centro. Claro está, la tarea no es fácil y requiere de persuación. 
"Yo pongo mi honor como fianza. Los maridos aceptan que sus mujeres vengan aquí mientras yo mantenga mi honor intacto".
En su asociación, las mujeres charlan, se divierten, visitan museos, estudian castellano y desafiando los cánones tradicionales... se tiñen el pelo.


*Fuente: Actitud Tini, La Vanguardia ,The Sunday Times.
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