15 enero 2012

¿Sufrir por amor o ser adicto al dolor?

Imponente y vulnerable a la vez, Adele asegura que el público le da miedo 

Poco importa la edad o el género de la persona que la escuche; puede estar sonando en la casa, el auto o en un local de ropa... Nada de eso importa: la Voz llega. Y cabe preguntarse... ¿de donde proviene ese magnético poder?
Primero conozcamos a su dueña: Adele Laurie Blue Adkins, más conocida como Adele. Nació en Tottenham, Londrés. De padre abandónico y madre adolescente , su entorno familiar distaba de ser el ideal. Así transcurrió una infancia y adolescencia nómade, la inestable situación económica la obligaba a su madre a levantar campamento con gran frecuencia, cuestión que afectó a Adele a tal punto que hoy asegura no poder permanecer mucho tiempo en solo lugar.


Y la música llegó a su vida de forma contundente: Adele demostraba una gran afinidad por el canto, la guitarra y el clarinete; a los 14 años dominaba todos estos instrumentos a la perfección; audicionó e ingresó a la Brit School de Londres, institución pública dedicada al Arte por donde también pasó, entre otros, Amy Whinehouse. Cuentan que ella se diferenciaba de los demás porque no buscaba fama ni estrellato; cuando audicionaba todo desaparecía, menos su voz. Todos creían en ella, menos ella misma claro. Tal es así que, en el último año de estudios, un amigo suyo subió al MySpace un demo con tres canciones ejecutadas por Adele. Las respuestas no tardaron en llegar; emails de disqueras que pedían conocerla. Sin embargo, ella no les dio importancia creyendo que se trataba de "el típico pervertido de Internet". Pero el mundo merecía conocerla, e incentivada por su madre se entrevistó con un representante de XL, disquera de M.I.A quien la contrató en el acto.


Con 19 debutó en el 2008 con moderado éxito en los Estados Unidos... hasta que fue invitada al emblemático Saturday Night Live el mismo día que la entonces candidata a presidente, Sarah Palin. Con la conciencia y contundencia de los Grandes, Adele salió a cantar: a Todo o Nada. 14 millones de personas atestiguaron su salida del cascarón; lo hizo de la mano de la desgarradora Chasing Pavements (Continuar mi camino), que al igual que todas sus Canciones, cuenta una historia real: su historia. La canción nació el día que Adele es abandonada por su primer amor.
Pudimos haberlo tenido todo
se lamenta Adele en Rolling in the Deep (Rodando en lo profundo) y su voz tiene esa extraña mezcla de dulzura y poder. Pero sobretodo, vulnerabilidad. Ella amenaza, ataca, pero en el fondo se percibe ese amor que ya no es correspondido. Es que la canción fue grabada cuando Adele todavía no se había secado las lagrimas luego de la ruptura con quien fue el "muso inspirador" de 21, su segundo trabajo, disco más vendido del 2011. El hombre que la transformó en un adulto y encaminó en un sendero del que jamas se ha desviado, según ella asegura. 
No me olvides, te lo ruego
le implora en Someone Like You (Alguien como tu) a ese hombre que al poco tiempo de romper con ella ya estaba comprometido con otra. En 21 Adele intenta mostrarse fuerte pero su voz la delata. Y allí es donde radica el magnetismo del que uno no puede ser ajeno al escucharla. La pregunta es... ¿podría haber Adele llegado al corazón de todos si su corazón no hubiera sido roto? O es que, ¿Amar equivale a sufrir?  


Ah, se creían que teníamos la respuesta... ¡¡¡por supuesto que No!!!

*Fuente:
Rolling Stone
Negro & White

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